Bobbin Circular: donde la segunda mano se convierte en curaduría
Bobbin Circular es mucho más que una tienda de segunda mano. En su espacio de Ruzafa, la ropa usada se convierte en una forma de consumir diferente: más local, más consciente y, sobre todo, con mucho estilo.
Su propuesta se basa en la consignación de prendas de segunda mano, cuidadosamente seleccionadas. Una persona del barrio deja una prenda; Bobbin la selecciona, prepara y pone en circulación; otra persona la descubre y se la lleva.
Cuando la prenda encuentra dueño, quien la trajo se lleva un pequeño porcentaje de la venta.
Cada pieza que llega a la tienda pasa por un proceso selectivo de revisión, se prepara y se presenta con mimo antes de volver a circular. El resultado está más cerca de una boutique que de una tienda convencional de segunda mano: prendas en muy buen estado, accesorios nuevos de artesanos locales y otros descubrimientos a precios accesibles.
¿REAL por qué?
Porque Bobbin convierte la segunda vida de la ropa en algo atractivo, local y cercano.
Su modelo permite que prendas que ya no tienen espacio en un armario vuelvan a encontrar un nuevo dueño, manteniéndose dentro de un circuito local. Así, la ropa puede seguir teniendo vida sin necesidad de un proceso largo de revalorización. Bobbin vende también algunos productos nuevos, que o bien vienen de marcas locales o son marcas que producen de forma responsable.
La tienda apuesta por comprar menos y elegir mejor. Frente a la moda rápida y de las colecciones que se suceden sin parar, Bobbin propone mirar de nuevo lo que ya existe, valorar la calidad y encontrar prendas con personalidad.
¿Quién está detrás?
María y Ragnar, una pareja que ha convertido su pasión por la moda y la circularidad en un pequeño comercio de barrio muy atractivo.
María había trabajado anteriormente en varias tiendas de segunda mano en el extranjero y, al volver a Valencia, echaba en falta un espacio centrado en ropa de segunda mano más actual, más allá del concepto vintage. De ahí nació Bobbin, con la idea de crear la tienda en la que a ellos mismos les gustaría comprar. Hoy los dos están detrás prácticamente de cada detalle del espacio. Su papel va mucho más allá de vender prendas. Son ellos quienes seleccionan, revisan, preparan y colocan cada pieza, cuidando tanto la colección como la experiencia de quien entra en la tienda.
Y esa cercanía se nota. Las reseñas de quienes visitan Bobbin hablan repetidamente de la amabilidad de sus propietarios, de las conversaciones y del ambiente acogedor del espacio.
Hablan de la tienda
«Bobbin no es cualquier tienda de segunda mano, es un espacio muy agradable y cuidado…»
«Las prendas están en perfecto estado, como nuevas, y además sus dueños son una pareja encantadora.»
¡Descubre más!
Entrevista con María García, fundadora de Bobbin Circular — Código Moda, RussafaRàdio

