Se acercan las Fallas de Valencia, el momento del año en que Valencia huele a pólvora, a barrio, a tradición… y a cocina compartida. Si hay un instante perfecto para descubrir (o redescubrir) un producto REAL (Responsable, Ecológico, Auténtico y Local—) es ahora.
Porque cuando la ciudad celebra lo que es, también es el mejor momento para poner en valor a quienes producen aquí, con sentido y coherencia.
Hoy hablamos de un fideu muy especial…. con el que REAL empieza por la L de Local.
Pensat i fet en València de la mano de Una Rica Pasta y de su chef, Álvaro.
En Una Rica Pasta, obrador de pasta artesanal, decidieron desarrollar su propia versión del fideu. No como una réplica industrial, sino como una adaptación respetuosa al territorio.
Tras meses de pruebas, ajustes y escucha activa, elaboraron artesanalmente fideos finos y gruesos para fideuà, que respetan la tradición y la elevan desde el compromiso REAL.
Harina local y con historia
Un producto REAL cuida su origen. La sémola procede de Moli de Picó, molino centenario situado en Torrent. Fue en 1886 cuando comenzó esta empresa familiar, frente al antiguo Hospital General de Valencia. Más de un siglo después, sigue transformando cereal en harina con el mismo saber hacer.
Trabajar con un molino local no es solo una elección logística. Es una declaración de principios: apoyo a la economía de proximidad, reducción de transporte, trazabilidad clara y vínculo humano directo.
Kilómetro cero real, sin greenwashing.
Hecho a mano. Secado lento. Trafilado al bronce.
Aquí es donde la diferencia con la pasta industrial se vuelve visible… y también se saborea.
Mientras la pasta industrial se seca rápidamente con calor intenso para abaratar tiempos y costes, la fideuà de Una Rica Pasta se seca lentamente —unas 18 horas de forma natural— antes de un breve ajuste final.
¿El resultado? Mejor textura al dente, mayor respeto por los nutrientes, una estructura más firme y un sabor más profundo según Álvaro.
Además, el molde final por el que pasa la masa es de bronce, lo que crea una superficie rugosa y mate. Frente al fideo industrial, liso y brillante, este presenta microhendiduras que absorben mejor el caldo y fijan los sabores.
No cambia la receta tradicional. Cambia la experiencia.
A granel y con packaging recyclable
Un producto REAL también piensa en su impacto.
Estos fideos se venden a granel, reduciendo envases innecesarios y fomentando un consumo más consciente. El packaging es de papel craft. Se compra solo lo que se necesita. Sin excesos.
Más sabor. Menos residuos.
Un mestizaje que también es valenciano
Hay algo hermoso en esta historia. Álvaro y su equipo no nacieron en Valencia. Vienen de una cultura —la argentina— que ya es mezcla de raíces italianas y españolas. La maquinaria es italiana. La materia prima es valenciana. Las manos son argentinas.
El resultado es profundamente local.
Porque Valencia siempre ha sido puerto, intercambio, cruce de culturas. Esta fideuà es también hija de ese mestizaje: tradición valenciana, técnica italiana, sensibilidad argentina. Un producto que demuestra que lo auténtico no es lo cerrado, sino lo respetuoso.
Y si no te sale la fideuà…
… ¡No pasa nada!
Si la pólvora te distrae, el sofrito se te quema o el caldo se evapora antes de tiempo, siempre puedes confiar en el plan B: Álvaro tiene una receta maravillosa de macarrones con queso que es absolutamente espectacular. Igual de cremosa. Igual de sabrosa. Y, por supuesto, ¡igual de REAL!
Porque al final, lo importante no es solo lo que cocinamos, sino cómo y con quién lo hacemos